
Además, utilizamos varios instrumentos de percusión: campanillas, palo de lluvia o tambor chamánico. Los hemos seleccionado, por una parte, porque tienen sonoridades y cualidades musicales muy diferentes; sin embargo, en multitud de culturas y durante muchos siglos han sido considerados instrumentos sagrados, un vínculo entre lo terrenal y lo divino, entre lo visible y lo invisible.